Obradoiro Dixital / Revista de Arquitectura / Marzo 2018 / Colexio Oficial de Arquitectos de Galicia

Vivenda unifamiliar en San Martín de Laraño

Finalista COAG XV
Obra novel

San Martín de Laraño. Santiago de Compostela
Aurora García Vicente

Texto

Organización, proporción e integración y relación del proyecto con el paisaje del lugar son las pautas de este proyecto.

Se resuelve el acceso a la edificación a través de un claro y contrastado juego de volúmenes y sombras que enmarcan, lo que proclamo y siempre he defendido como una cuestión clave, “el acceso” (cómo se produce y se resuelve el mismo). A partir de aquí, surge lo construido; distintos volúmenes, usos diferenciados y otros espacios intersticiales (patios) que focalizan los sucesivos espacios que se van generando.

Vamos por buen camino.

La vivienda / el programa: distintos usos, ambientes; el día, la noche:

Resuelto en planta baja, con la particularidad de la inexistencia de peldaño alguno, una vivienda principal, un apartamento para invitados y un garaje, son las tres piezas que conforman el conjunto, unidas y a la vez independientes, manteniendo como nexo común el recibidor.

El garaje y el apartamento se ubican al frente de la parcela, enmarcando el acceso principal de la vivienda, cerrándose hacia la vía pública y abriéndose al resto de la parcela, definiéndose la parte pública y la parte privada de la misma y de la cual disfruta el conjunto.

El apartamento, constituido por un estar-office, un dormitorio y un baño, se vuelca hacia la zona más privada de la parcela, permitiéndose sólo una vista sobre la zona de acceso a través del estar.

Desde el garaje, que se abre a un recogido patio conformado por éste y la vivienda, se puede acceder directamente a la cocina a través de las dependencias de servicio.

La vivienda principal consta en un primer lugar de un amplio estar, con una galería y un pequeño porche (que se proyectan sobre la finca), una cocina y un comedor, delimitados por amplios huecos y galerías, diáfanos, directamente relacionados entre sí y con el espacio exterior, constantemente presente y penetrante, confiriéndole una gran espacialidad, para terminar, a través de un pasillo y un pequeño estudio en un área más privada que alberga tres dormitorios y dos baños. Esta área se vuelca a la parte trasera de la parcela, permitiendo que la naturaleza se filtre a través de sus generosas aperturas.